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Curarse del VIH es “maravilloso”, dice Timothy Brown, el paciente de Berlín

Tomado de el diario EL NACIONAL en su versión web, a modo de actualización sobre un viejo artículo en este blog como un testimonio de que su tratamiento le ha funcionado aún…

Timothy Brown, de 47 años, un ex VIH positivo oriundo de Seattle, saltó a la fama tras someterse a una novedosa técnica para tratar una leucemia

Es maravilloso estar curado del VIH“, dijo el estadounidense Timothy Brown, conocido como el “paciente de Berlín”, la única persona en el mundo que parece haberse librado del virus del sida, al anunciar en Washington una nueva fundación para lograr una cura a la pandemia.
Brown, de 47 años, un ex VIH positivo oriundo de Seattle (Washington, noroeste), saltó a la fama tras someterse a una novedosa técnica para tratar una leucemia con células madre de un donante resistente al VIH y desde entonces no presenta rastros del virus.

Desde 2007, Brown recibió dos transplantes de médula ósea de alto riesgo y sigue dando negativo en la prueba del VIH, impresionando a los investigadores y ofreciendo prometedoras perspectivas sobre cómo la terapia genética puede llevar a la cura de la enfermedad.

“Yo soy la prueba viviente de que podría haber una cura para el sida”, dijo Brown a la AFP durante una entrevista. “Es maravilloso estar curado del VIH”. Brown se veía frágil al reunirse con periodistas en Washington durante la XIX Conferencia Internacional del Sida, la mayor reunión mundial sobre la pandemia, que se celebra esta semana en la capital estadounidense

El trasplante de médula ósea que recibió supone importantes riesgos y puede ser fatal en uno de cada cinco pacientes. Pero Brown dijo que lo único que padece es algún dolor de cabeza ocasional. También dijo ser consciente de que su condición ha generado cierta controversia, pero negó las afirmaciones de algunos científicos que creen que todavía puede tener restos de VIH en el cuerpo y que puede contagiar a otros.

“Sí, estoy curado”, dijo. “Soy VIH negativo”. Brown afirmó apoyar plenamente los esfuerzos para hallar una cura universal de la enfermedad, y dijo que se reunió con varios científicos de alto nivel en los últimos días, que lo trataron “como a una estrella de rock.” Ahora espera aprovechar parte de esa fama para alentar donanciones para financiar más estudios, y señaló que Europa y China gastan mucho más en investigación para una cura del sida que Estados Unidos. “Hay miles de científicos muy capaces que no pueden obtener financiación para investigar, así que quiero cambiar eso.

Y hay una gran cantidad de investigadores que estén dispuestos a trabajar para encontrar una cura del VIH”.

¿Ciencia médica, milagro, o ambos?

Brown era un estudiante en Berlín, Alemania, cuando resultó VIH positivo en 1995. Entonces le dieron unos dos años de vida. Sin embargo, un año más tarde apareció en el mercado la terapia antirretroviral combinada, que hizo que el VIH dejara de ser una sentencia de muerte para convertirse en una enfermedad manejable para millones de personas en todo el mundo. Brown toleraba los medicamentos bien, pero ante una fatiga persistente visitó a un médico en 2006 y fue diagnosticado con leucemia.

Recibió quimioterapia, lo cual le provocó una neumonía y una infección que casi lo matan. La leucemia de Brown regresó en 2007 y a su médico, Gero Huetter, se le ocurrió intentar un trasplante de médula ósea con un donante que tenía una mutación del receptor CCR5.

Las personas sin ese receptor parecen ser resistentes al VIH debido a que carecen de la puerta de entrada a través del cual el virus puede ingresar en las células. Pero estas personas son raras: se estima que suman el 1% de la población del norte de Europa. La novedosa técnica podría ser un intento de curar el cáncer y el VIH al mismo tiempo. Brown fue sometido así a un trasplante de médula ósea utilizando células madre de un donante con una mutación del CCR5, a quien nunca ha conocido en persona.

Al mismo tiempo, dejó de tomar antirretrovirales. Pronto, no se detectaba el VIH en Brown. Pero su leucemia regresó, y se sometió a un segundo trasplante de médula ósea en 2008, utilizando las células madre del mismo donante. Brown dijo que su recuperación de la segunda operación fue más complicada y lo dejó con algunos problemas neurológicos, pero sigue estando curado de la leucemia y el VIH. Cuando le preguntaron si siente que su curación fue un milagro, Brown dudó antes de responder.

“Es difícil de decir. Depende de sus creencias religiosas, si usted quiere creer que sólo fue ciencia médica o que se trató de una intervención divina”, dijo a la AFP. “Yo diría que es un poco de ambas cosas”.

Pasó de Tener VIH Positivo a Tener VIH Negativo por Trasplante en la Médula Ósea

Esta información es tomada del diario El Impulso en su versión Web el día 27 de mayo de 2012.

El estadounidense Timothy Brown es la primera persona en pasar de tener vih positivo  a tener vih negativo, acaecimiento que ocurrió luego de un trasplante realizado a la médula ósea comprobando que no quedaron rastros del virus en su cuerpo.

El paciente explicó durante una convención internacional en Marsella,  que recibió un trasplante de un donante inmune al vih con la esperanza de que él también pudiera volverse inmune.

Gracias a los resultados positivos obtenidos en el estadounidense, se espera que al aplicar el tratamiento a otros pacientes con la misma enfermedad se obtengan los mismos resultados. De esta manera, los doctores esperan hallar una cura permanente para el VIH próximamente, sin embargo, uno de los investigadores comentó que es difícil que los pacientes reaccionen de la misma manera, ya que este tratamiento es un trasplante que funciona solo para un tipo de paciente.

Asimismo los doctores siguen buscando la manera de crear tratamientos para poder ser aplicados en otros pacientes.

Director Regional ONU-Sida: Venezuela tiene un compromiso muy fuerte en la lucha contra el VIH

El presente artículo es tomado del Diario El Universal versión web en día 25 de mayo de 2012.

Venezuela ha avanzado en sus estrategias para la lucha contra el VIH-Sida, pero debe reforzar la prevención para seguir dando pasos en esta materia, indicó César Núñez, Director Regional de ONU-Sida para América Latina.

“Hemos visto un compromiso muy fuerte, por parte de Venezuela, la entrega de tratamiento, un llamado a que la entrega de tratamiento sea sostenida, y el elemento que necesita ser reforzado es la prevención”, destacó.

Recordó que es fundamental afinar la estrategia de la prevención y prestar atención a la diversidad sexual de la población. “Tenemos que tomar conciencia de que es necesario educar a todos. Se discrimina lo que se desconoce, se tiene miedo de informarse”, comentó al ser entrevistado en el programa Contragolpe, de VTV.

Indicó que es fundamental que cada cierto tiempo las naciones del mundo hagan un proceso de evaluación para verificar los avances y los retos por lograr para la disminución de los casos de VIH-Sida.

Recordó que las acciones de ONU-Sida se han extendido por todo el mundo y que la intención es sensibilizar a todas las personas acerca del virus.

Educación sexual
En cuanto a los señalamientos de la comunidad sexo-diversidad instó a respetar las decisiones de otras personas porque, a su juicio, “son seres humanos como cualquier otro”.

Recalcó que existen experiencias exitosas en el área de la prevención de lugares como Argentina, Brasil y México, pero subrayó que “es algo que todavía tiene que ampliarse”.

Señaló que parte de los avances que se puedan lograr es a través del uso del preservativo por parte de los ciudadanos y recalcó que la base de cualquier campaña es la educación, por lo cual realizó un llamado para fomentar la educación sexual entre los más jóvenes.

Tratamiento

En Venezuela, los pacientes con VIH tienen garantizado, de forma gratuita, el tratamiento antirretroviral, a través del Ministerio para la Salud, que brinda consejería a los pacientes con VIH, causante del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (Sida), y a su grupo familiar, con el fin de ayudarlos con la adaptación del diagnóstico y tratamiento.

El programa VIH/Sida e Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) que lleva a cabo la institución de salud permite accionar los mecanismos de prevención, ya que ofrece apoyo tanto a las personas VIH positivas como VIH negativas.

También el Ministerio apoya a algunas organizaciones de base comunitaria para brindarles atención a pacientes en situación de calle, como el Grupo Ases de Venezuela.

De igual forma, articula esfuerzos con la Misión Negra Hipólita, con miras a detectar a los hombres y mujeres con VIH, y que gracias a este procedimiento se ha logrado canalizar el registro en el Programa Nacional de VIH/SIDA/ITS.

Derechos de la persona que vive con VIH/SIDA

El siguiente artículo es un extracto de Acción Solidaria (@AccionSolidaria) en la publicación de su “Guía sobre los derechos de las personas que viven con VIH/Sidadesde su página web: http://t.co/ydJlKzSu 

Debemos partir de la base de que una persona seropositiva no es  un ser que tenga ningún tipo de especialidad, por el mero hecho  de serlo, sino que únicamente se trata de un ser humano que  ha dado una respuesta positiva en un análisis serológico, al presentar anticuerpos del Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH).

En este sentido, es básico recordar que el VIH-SIDA no constituye una enfermedad infectocontagiosa, sino que se trata de una  enfermedad infectotransmisible; o dicho de otro modo, que la  posibilidad de transmisión del VIH-SIDA nada tiene que ver con  la transmisión de enfermedades víricas (desde la gripe, hasta la  viruela), dado que la transmisión (no el contagio) del VIH-SIDA  requiere introducción del virus en el torrente sanguíneo de la persona que pasa a ser seropositiva, resultando con ello muy complicada la transmisión y siendo casi imposible un contagio de carácter casual.  La clara deficiencia informativa que a nivel general existe obliga a  que la situación personal del seropositivo merezca un trato específico por parte de la sociedad y sus agentes: servicios médicos y sociales, entes públicos, etc., a fin de poder obtener un merecido  respeto del entorno social del seropositivo, para con él.

No puede hablarse concretamente de unos derechos especiales  del seropositivo, sino de particularidades de los derechos fundamentales que sí se pueden ver afectados en el caso de que aparezca en juego el VIH. Y por ello, hemos de partir de lo que establece la Constitución española, en su artículo 43, y que supone la  obligación del Estado de garantizar el servicio público de salud  por un lado, y el derecho a la protección de la salud, en segundo  término.

Por tanto y partiendo de esta previsión constitucional, deberemos  tener también en consideración lo establecido por los artículos  10, 14, 15 y 18 de la Constitución, en cuanto a los derechos al libre  desarrollo de la personalidad, la igualdad, la no discriminación, la  integridad física y moral, el derecho al honor, a la intimidad y a la propia imagen.  Además, deberemos conjugar lo anterior con lo dispuesto por la  Constitución en relación a sus artículos 23.2, 35, en relación al derecho  al trabajo, el deber de trabajar y el derecho de acceso a funciones y  cargos públicos, en condiciones de igualdad y de no discriminación.

El fruto de lo expuesto podría concretarse básicamente en una serie de derechos concretos que serían:

A.- En cuanto al derecho a la salud y a las atenciones sanitarias
correspondientes:

I.- Derecho a recibir una asistencia integral de salud física y psíquica, sin que en la misma pueda prevalecer discriminación alguna por razón de edad, sexo, raza, nacimiento, ideología, religión, orientación sexual, origen del  problema de salud, o condición socio-económica del individuo.

II.- Derecho a recibir una atención ágil y personal, con el objeto de que los trámites administrativos no obstaculicen el inicio, seguimiento del tratamiento médico o bien ingreso clínico, así  como que dichos trámites respeten la intimidad del paciente seropositivo e impidan el conocimiento por terceros de la afección  padecida, tratamiento seguido o intervenciones llevadas a cabo.

III.- Derecho a ser tratado por el personal del centro con el debido respeto derivado de la dignidad humana, evitándose en  todo caso cualquier eventual trato despectivo o valorativo desde perspectivas ético-morales, por parte del personal sanitario. Asimismo, el paciente y quienes le acompañen, mantendrán el debido respeto recíproco al personal del centro sanitario que les trate  y no obstaculizarán su trabajo, debiendo respetarse por el centro  médico la relación normal del paciente con sus familiares, amigos y personas que mantengan con ellos relaciones de afectividad similares a la matrimonial, con independencia de su orientación sexual.

IV.- Derecho a que sea respetada en todo momento la intimidad, el honor y la propia imagen del seropositivo, por lo  que se evitará en todo caso todo tipo de manifestación externa que pueda llevar a pensar sobre cuál es el padecimiento de salud del paciente, aun de manera indiciaria, mientras  el mismo no autorice expresamente al personal en tal sentido.

De igual forma, mientras el paciente no lo autorice, los datos y detalles de su padecimiento no serán comunicados a terceras personas, incluso a familiares y personas que mantengan relaciones de  pareja o matrimonio con ellos, con independencia de la orientación sexual que ambos tuviesen, por lo que todos los datos relativos al paciente incluidos en su historia clínica se verán amparados por el deber médico de secreto profesional.

V.- Derecho a ser tratado con el debido respeto y reconocimiento  en cuanto a su ideología, convicciones religiosas y filosóficas, procurando en su caso la asistencia necesaria al paciente, de ser ésta  su voluntad.

VI.- Derecho a recibir información suficiente, continuada y comprensible al paciente por parte del centro médico, relativa al centro mismo y relativa al padecimiento sufrido, riesgos derivados, explicación detallada del tratamiento, del diagnóstico y a recibir la información derivada necesaria de la anterior. Igualmente, el paciente tendrá derecho a conocer los motivos que lleven a su  traslado a otros centros de salud distintos al inicial, siendo obligado el traslado en la forma más adecuada para el paciente.

VII.- Derecho a autorizar cualquier tratamiento que pueda utilizarse respecto del paciente, médico o quirúrgico, procedimientos, pruebas diagnósticas y demás aspectos que fuesen llevados a cabo en el centro médico, entendiéndose prohibida toda práctica experimental que no resulte permitida expresamente por el paciente.

VIII.- Derecho a solicitar el cese de la estancia en centros hospitalarios, aceptando el alta voluntaria del mismo. En tal caso, el centro deberá informar expresamente al paciente de los eventuales  riesgos, consecuencias y trascendencia a corto o largo plazo que puedan derivarse de la decisión en sí.

IX.- Derecho a la muerte digna. En este sentido, el enfermo deberá ser informado de la posibilidad de otorgar testamento vital y de su  contenido, debiendo tener la posibilidad de que en tal caso designe  a la persona que desee para que vele por el respeto a su decisión.

Asimismo, el enfermo podrá estar en contacto con su familia, amigos y persona que mantenga con él relaciones de afectividad similares a la matrimonial, con independencia de la orientación sexual,  para lo cual el centro hospitalario facilitará un trato adecuado tanto al enfermo, como a estas personas que le acompañen en sus últimos momentos.

X.- Derecho a conocer estos derechos y a efectuar sugerencias  y reclamaciones ante el incumplimiento de los mismos por parte del personal sanitario. En tal sentido, el centro médico deberá difundir estos derechos entre todos sus pacientes sin excepción y, particularmente, los pacientes seropositivos, facilitando la posibilidad de que los mismos puedan formular en la forma que  les resulte posible las quejas o sugerencias antes mencionadas.

B.- En cuanto al derecho al trabajo y sus diferentes ámbitos:

I.- Derecho a acceso al trabajo: el puesto de trabajo cuenta normalmente con diversos filtros por parte del empresario que hacen  que muchas personas valiosas queden fuera del circuito laboral por  no reunirse a juicio de la empresa las condiciones necesarias. Una de estas condiciones puede ser la que el trabajador sea seronegativo, excluyendo así y discriminando al trabajador seropositivo, como consecuencia de esto mismo.

Otra cosa es lo que sucede en el ámbito del acceso a determinadas profesiones y/o carreras profesionales: en caso de ciertos puestos médicos que deben realizar  tareas invasivas en el paciente (operaciones, aperturas en que habrá sangrados, etc.) se recomienda al médico apartarse de estas  tareas y dedicarse a otras en que no se vaya a encontrar con esta  situación con sus pacientes.

En otros casos, como por ejemplo la del acceso a determinados puestos de la Administración pública, sorprende que las bases de acceso obliguen a que el candidato no pueda siquiera presentarse, por el hecho de que sea seropositivo del VIH, si bien las administraciones que han ido convocando  estas pruebas de acceso no brindan en ningún caso explicaciones  convincentes del porqué configuran de esta forma las condiciones  que impiden al seropositivo ser, por ejemplo, Mosso d’Esquadra.

II.- Derecho del trabajador a no comunicar su condición de seropositivo del VIH: el trabajador no está obligado a comunicar su situación de seropositividad, ya que esto es un dato que concierne exclusivamente a su intimidad. Es más: cualquier analítica por parte de la empresa que específicamente pretenda la detección de esta circunstancia deberá contar con el expreso consentimiento del trabajador a tal fin. Y, en todo caso, las mutuas patronales que puedan  practicar estas pruebas no podrán poner en conocimiento de la empresa esta circunstancia, salvo que exista una expresa autorización, puesto que en ese caso se estaría ante un delito de revelación de secretos.

III.- El deber de rendimiento del trabajador y el deber de asistencia  al puesto de trabajo son dos de los pilares del contrato de trabajo.  No obstante, no puede olvidarse que en ocasiones, el trabajador  seropositivo deberá acudir frecuentemente a consultas y pruebas  médicas que posiblemente colisionen en horario y calendario con el de la prestación laboral. En estos casos, la empresa podría llegar a  alegar una falta de rendimiento del trabajador, llegando en tal caso a  despedir al trabajador.

 En este caso, debería tenerse en cuenta que  este tipo de despido estaría vulnerando el derecho fundamental a  la igualdad y el derecho a la no discriminación, por lo que el mismo debería combatirse ante el Juzgado de lo Social, invocando que el mismo es nulo, al vulnerar derechos fundamentales del trabajador.

IV.- El trabajador seropositivo puede recurrir también al Servicio de  Inspección de Trabajo del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales,  para el caso de que considere que se le están vulnerando sus derechos fundamentales en el seno de la relación laboral. Esto podría conducir, a través de la oportuna inspección, a que se impusieran sanciones a las empresas discriminadoras o bien vulneradoras del derecho a la intimidad del trabajador o bien que hubieran vulnerado su dignidad personal.

V.- El trabajador seropositivo tiene también la opción de que el empresario le facilite un puesto de trabajo acorde con su situación de salud, en el caso de que el puesto de trabajo ejercido fuera incompatible con una situación de salud personal posterior a la inicial.

VI.- El trabajador seropositivo puede también pedir por sí mismo la resolución del contrato de trabajo, ante el incumplimiento reiterado de las condiciones básicas de trabajo, por parte del empresario, en el caso de que se produjese una sustancial modificación de las circunstancias de trabajo.

C.- Respecto de las relaciones jurídico-privadas de la persona seropositiva.

En las relaciones jurídico-privadas se da la unión de dos voluntades que mediante un acuerdo concluyen un contrato, en que cada una de  las partes atenderá a unas obligaciones personales que serán equilibradas con las de la parte contraria. En este caso, prima ante todo el principio de libertad de contratación, por lo que inicialmente, ninguna de las partes del contrato tendrá obligación alguna de contratar con la otra, ni tampoco de aceptar determinadas cláusulas.

Ahora bien: mientras sí que resulta posible en la práctica que un banco se niegue a suscribir un crédito hipotecario a una persona seropositiva, o bien que una aseguradora le facilite un seguro de vida, también es cierto que las entidades financieras se han ido sensibilizando con los años y han descubierto la realidad: que ser seropositivo no significa una muerte con fecha concreta, sino que como mucho, existe una posible merma en la calidad de vida de la persona. Por eso, actualmente existen bancos y aseguradoras que contratan sus pólizas con personas seropositivas, sin mayor problema. Igualmente, debe reiterarse que no existe obligación alguna por parte de la persona seropositiva de tener que someterse a pruebas, análisis o demás situaciones que lleven a un tercero a conocer la situación de seropositividad, si bien el hecho de no hacerlo, puede implicar que la empresa bancaria o aseguradora niegue la contratación, si la citada prueba es una condición impuesta e insalvable por el interesado.

¿Es obligatorio hacerse las pruebas del VIH si en la empresa
donde trabajo se me pide?

No. Es obligatorio para la empresa informar previamente al trabajador de que estas pruebas se van a realizar, pero de ninguna manera pueden ser pruebas no consentidas expresamente por el trabajador.

¿La mutua patronal que me realice las pruebas del VIH puede
comunicar su resultado a la empresa?

No. No estamos hablando de una analítica cualquiera, sino de una muy concreta que hace referencia a datos a los que sólo el servicio médico puede acceder con el expreso consentimiento del trabajador y no puede facilitarlos a la empresa, sin el consentimiento también del trabajador.

¿Mi médico de la Seguridad Social puede comunicar a la
empresa o a terceros que soy seropositivo?

No. El médico que nos atiende habitual o esporádicamente en nuestro ambulatorio o bien en un servicio de urgencias no puede facilitar  a terceros ningún tipo de información médica que haga referencia a  nosotros: esto es un deber del médico basado en el secreto profesional y además, la revelación de datos a otras personas sería un delito.

Por otro lado, el médico sólo estaría obligado a dar estos datos en el  caso de recibir la orden de un juez, pero sólo en ese exclusivo caso.

¿Se me puede excluir de ser usuario de un gimnasio, por ser
seropositivo del VIH?

No. Como se ha expresado ya, el VIH-SIDA no es una enfermedad  infectocontagiosa, sino infectotransmisible; es decir, que para que  pueda haber alguien que se viera afectado por el VIH se tendría  que dar una situación extrema en que su torrente sanguíneo y el  de una persona seropositiva estuvieran comunicados libremente. Evidentemente, el uso de un banco, un aparato de gimnasia, una misma ducha o incluso una toalla no podría ser medio de transmisión del VIH y tampoco tendría sentido que se negase el  uso o el acceso a un centro deportivo a quien fuera seropositivo

¿Se me puede negar una hipoteca por el hecho de ser seropositivo?

Ser seropositivo no significa más que la persona tiene un nuevo motivo para cuidarse. Pero desgraciadamente, hay muchos bancos y cajas que no conciben que esto no es así y consideran que el hecho de que su cliente fuera seropositivo supone que su fallecimiento está próximo, si bien estas dos cuestiones en realidad no guardan relación alguna. La contratación de una hipoteca se basa en un contrato privado. Y en este caso, el contrato existiría en el caso de que las dos partes manifestasen su voluntad de contratar.

Lamentablemente, muchos bancos se niegan a contratar hipotecas con personas seropositivas y, en algún caso, exigen más garantías de las normales, como la de que existan avalistas, etc.

¿Puedo ser despedido de mi trabajo por el hecho de ser seropositivo?

No. La ley no contempla en ningún caso que una persona seropositiva pueda ser despedida de su trabajo por el hecho de ser seropositiva. Ahora bien: la ley sí contempla que el bajo rendimiento del trabajador, o bien la falta de asistencia injustificada al puesto de trabajo pueden ser motivos de despido. Es por tanto necesario tener un gran cuidado cuando por el hecho de ser seropositivo se falte muy a menudo al trabajo y es necesario justificar la asistencia a consulta médica o bien a la realización de pruebas, de forma que no se pueda  entender ausencia injustificada que pudiera dar pie a un despido.

¿Tengo que comunicar a mi familia, amigos y vecinos que soy
seropositivo?

No existe ninguna obligación de comunicar a familia, amigos y vecinos que uno es seropositivo. La comunicación de este dato es algo  totalmente personal y no constituye obligación alguna, sino que  cada persona sabrá cuándo, dónde y a quién decírselo y también a quién no comunicárselo.

¿Qué puedo hacer si alguien sabe que soy seropositivo y difunde esta noticia?

Defenderte: nadie tiene que difundir algo que tú no quieras que se  sepa. Por eso, si de repente un tercero que sabe que eres seropositivo lo difunde, será necesario identificarlo y seguidamente, denunciar el hecho. La condición personal de seropositivo es algo que no  debe difundirse sin el consentimiento de quien lo es, siendo por ello un dato que merece protección especial y al mismo tiempo un secreto. Por esto, será recomendable en su caso denunciar la comisión de un delito de revelación de secretos y por otro, en caso de que quien haya difundido la cuestión deba guardar un secreto especial (médicos, personas con acceso a archivos, etc.) posiblemente se pueda denunciar ante la Agencia de Protección de Datos, por vulneración de la Ley Orgánica de Protección de Datos de Carácter Personal.

¿Ser seropositivo significa ser discapacitado?

No. La discapacidad implica una disminución de capacidad física o bien mental de la persona, cosa que no sucede por el hecho de ser seropositivo del VIH SIDA.

¿Puedo casarme siendo seropositivo?

Por supuesto. Ser seropositivo no invalida para casarse en ningún caso. Otra cosa es que con tu pareja mantengas las debidas precauciones para evitar la transmisión del virus. Es importante dejar claro que no se exige ningún tipo de prueba médica para contraer matrimonio.

¿Puede ser expulsado un ciudadano extranjero por ser seropositivo?

No. Por el mero hecho de ser seropositivo, no podrá ser expulsado, pero si concurre algún otro motivo diferente, la expulsión del  ciudadano extranjero puede llegar a basarse en esta otra causa.

¿Se puede obtener permiso de residencia en el caso de que un ciudadano extranjero sea seropositivo?

Sí. No todos los países del mundo dan un tratamiento a la persona seropositiva como lo hace el Estado español. Para estos casos y siempre que se pueda demostrar que el retorno al país de origen puede suponer un falta de tratamiento y deterioro de la salud de la persona seropositiva, será posible que el Gobierno le conceda permiso de residencia por causas humanitarias en España.

¿Se puede retirar la custodia o la patria potestad a una persona seropositiva respecto de sus hijos?

No. El hecho de ser seropositivo no es límite alguno para ejercer las funciones de crianza y cuidado de los hijos, por lo que es imposible que se prive a un padre o madre seropositivos de sus derechos frente a sus hijos.

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